viernes, 28 de mayo de 2010

Dejarse llevar suena demasiado bien.

Lo más importante es no amargarse ante las decepciones de la vida. Aprender a dejar ir el pasado. Y reconocer que todos los días no serán soleados, y que cuando te encuentres perdida en la oscuridad y la desesperación, recuerdes que sólo en la oscuridad de la noche puedes ver las estrellas. Y esas estrellas te llevarán de vuelta a casa. Así que no estés asustada de cometer errores, o de tambalearte y caer, porque la mayor parte del tiempo las mejores recompensas vienen de hacer las cosas que más temes.

Puede que consigas todo lo que deseas. Puede que consigas más de lo que nunca has imaginado. Quién sabe a dónde te llevará la vida. El camino es largo, y al final, el viaje es el destino.



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