Lo esencial es invisible a los ojos. Todos somos príncipes y princesas hasta que nuestra pareja nos convierte en ranas.
El príncipe o la princesa azul vive dentro de nosotros. Ése es el secreto de la atracción: si no te amas porque crees que eres una rana, ninguna princesa te amará. Dicho de otro modo: si no estás enamorado de la vida, la vida no se enamorará de ti.



