-¿Y en qué se convierten esos átomos que escapan de las estrellas moribundas?
-Vagan al azar en el espacio interestelar y se mezclan con las grandes nubes diseminadas a lo largo de la Vía Láctea. El espacio se convierte en un verdadero laboratorio de química. Bajo el efecto de la fuerza electromagnética, los electrones se sitúan en órbita en torno de núcleos atómicos y forman átomos. Estos, a su vez, se asocian y forman moléculas más y más pesadas. Algunas reagrupan más de una decena de átomos. La asociación del oxígeno y del hidrógeno va a dar el agua. El nitrógeno y el hidrógeno forman amoníaco. Incluso hallamos la molécula del alcohol etílico, la de nuestras bebidas alcohólicas, compuesta por dos átomos de carbono, uno de oxígeno y seis de hidrógeno. Son los mismos átomos que, más tarde, en la Tierra, se van a combinar para formar organismos vivos. Verdaderamente estamos hechos de polvo de estrellas.
Hubert Reeves, Joël de Rosnay, Yves Coppens y Dominique Simonnet, La historia más bella del mundo.



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